Ya no falta nada para que se acerque el día de Halloween y aprovechando el fin de semana nos hemos puesto manos a la cocina 🙂 y se nos a dado por preparar unos dedos de brujas que dan verdadero miedo. Una época en la que los niños quieren participar haciendo mascaras, transformar la puerta de casa, decorando calabazas y sobre todo hacer recetas tan ricas y divertidas como esta.
En casa cuando preparo recetas tan llamativas me encanta que los peques ayuden mezclando ingredientes y dando forma a la receta. Y esta lo tiene todo, mezclar, dar forma de dedo y otra cosa que les encanta, pintar. Empiezan algo tímidos por miedo ha hacerlo mal, pero en poco tiempo van cogiendo confianza y su creatividad empieza a volar y acaban haciendo todo mas entusiasmados (Pasos no incluidos en la receta, 🙂 ) probar la masa cruda, pintándose a ellos mismos, jejeje. El paso final es el mejor, cuando salen del horno y vuestra casa se impregna de olor a galleta de almendra (es la magia del horneado). Cuando dices: «Chicos, ya están listas», dejan lo que están haciendo y vienen a verlo, sus caras son de expectación y nadie se atreve a tocarlo, creo que esto pasa hasta que ya no aguanto mas y suelto un: «¿pero vais a probarlas o no?» y parece como si fuese el disparo de salida en una carrera, en pocos segundos las bocas no pueden hablar están repletas de galleta. Animaros y divertiros sobre todo divertiros, #buenprovecho

Consejo

Al enfriarse los dedos puede ser que alguna almendra se despegue, si este es el caso como ha sido el mio, tiene fácil solución tan solo bastara con derretir un poco de chocolate fondan, pintar el hueco del almendra y colocarla de nuevo, cuando este se solidifique se quedara asegurada.