Os dejamos una receta muy, pero que muy, tierna os traemos una Tarta de Osito, hace mucho tiempo que teníamos muchas ganas de mostrárosla ya que le tenemos un especial cariño. El motivo de este cariño es que ha sido la tarta de cumpleaños de nuestro pequeñín. Hemos tenido que prepararla de nuevo, ya que la primera no me ha dado tiempo ha que pasara por el photocall jejeje, como os decía nuestro pequeñín ha estado de cumple en Enero y lo ha disfrutado a lo grande, sobre todo por que uno con 4 añitos ya se entera de lo que pasa a su alrededor, y ha vivido a tope en compañía de sus amigos lo divertido que es ser el rey de la clase por un día. Todo emocionado se ha involucrado por completo para ayudarnos a elaborar su tarta y su cara de asombro al verla finalizada no tiene precio, ¡Que orgulloso iba ese día al colegio con su tarta!.Hemos querido prepararle una tarta que se aproximara a lo que le gusta y a lo que desprende el como niño, dulce y tierno, que  cada vez que lo miras te hace esbozar una sonrisa, y como ya os hemos contado en alguna ocasión un adicto al chocolate, así que creemos que esta tarta ha reunido todo los requisitos. ¿Os animáis a elaborar una tarta como esta y sorprender a vuestro pequeñines?, esperamos que os gusten #buenprovecho

Consejo

En caso de introducirlo en la nevera recomendamos sacarlo una hora antes de la nevera, ya que el glaseado se endurece demasiado y con esto conseguiremos que se ablande lo suficiente para degustarlo.

Consejo

Este bizcocho es bastante compacto, para evitar que pierda la forma del oso, recomendamos almibarar el bizcocho cuando este esta templado e incluso inyectarlo de almíbar. Para un almíbar sera tanta fácil como hervir en un cazo las misa cantidad de agua que de azúcar, otra buena opción seria, que si tenéis en casa un bote de melocotones en almíbar utilizar el almíbar de los mismo.